miércoles, 11 de junio de 2008

Con el perdón que se me merece mi amplia audiencia yo me voy a meter en un lío que no me corresponde, yo hoy me voy a meter con la idiosincrasia tica.

 

Siempre he dicho que una de las grandes ventajas de venirme a vivir a Costa Rica es que le baje a ese ritmo de vida, tan acelerado que tenia, ( académico, laboral y emocional) y que hasta al cigarrillo le he bajado, si señoras y señores allá fumaba mucho mas de lo que fumo por acá, pero de las cosas que detesto, es esa capacidad para hacer las a las tres velocidades del burro (lento, mas lento y ni mierda que se mueve) y peor, ese dejar las cosas al tiempo, casi creyendo que el tiempo es el que las va a arreglar.

 

Muestra de eso y me parece estarlo oyendo en ese momento fue cuando empezaron las conversaciones con un fulano que alguna vez pasó por aquí, como a los 5 días de estar hablando hasta altas horas sostuvimos una conversación que mas o menos fue así:

 

EL: Esto no puede seguir así el día no nos rinde a ninguno de los dos.

 

TITA: Muchacho hay dos opciones, o dejamos de hablar o salimos en la vida real y hablamos hasta  horas mas decentes

 

Y el respondió:

 

"DEJEMOS QUE PASEN LOS NEGROS NUBARRONES DEL DIA"

 

Solo hasta 20 días después fue que me invito a salir.

 

Pero el hecho es la cultura de los nubarrones.

 

Porque no se pueden hacer la cosas para ya, para cuando se necesitan cuando son útiles, sin ir muy lejos el proceso de licitación  a caldera, que putas se tiene que estar demorando una cosa de esas 30  años, para cualquiera que tenga 1 dedo de frente es fácil entender que las necesidades de hace 30 años están superadas en demasía.

 

Y otra cosita, porque creer que aquí no se pueden hacer las cosas, es decir, que tienen los ticos que aquí no se pueda lograr el desarrollo que se ha logrado en otras ciudades del mundo, brutos no son, tienen una excelente educación, hay mano de obra,  y sobre todo y en teoría están las ganas generales de todo el mundo de salir adelante.

 

Entonces después el problema es que las cosas se hacen a las malas, cuando hay que remediar alguna emergencia nacional y la consecuencia inmediata es que a nadie le queda gustando porque una medida que debió ser preventiva se hace correctiva, y termina siendo permanente.

 

Para mi, aquí hay capacidades, buena voluntad, pero lo único que falta es amarrarse los pantalones, apretarse las tetas y empezar a tomar decisiones, decisiones útiles que sirvan a largo plazo, como todo, al principio hay tropiezos, desorden y caos, pero al final, al final cuando todo este consumado,  queda esa satisfacción del deber cumplido.

 

Como siempre, besos para todos, recuerden que la vida es bella, sigan siendo felices y por fa, no sean malos

8 comentarios:

Jorge dijo...

Ahora dentro de un rato escribo algo......





No mentira; en realidad la falta de ganas del tico es evidente, como que lo de pueblo trabajador se nos olvido, hay que aceptar que hay mucha gente que tiene esta actitud, y eso no es lo peor, lo peor es que ya lo vemos tan normal que nos vale picha.

Terox dijo...

Tal vez para algunas cosas sea una virtud, eso de dejar pasar "los nublados del día" (no los nubarrones, jajajaja). Pero ahora que la vida ya no espera a nadie, si viene resultando un defecto en casi todo...

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

El problema que lo que tal vez fue una virtud, aunque no lo creo, hoy en día es un defecto peligroso.

Puta 30 años, la verdad es casi la mitad de una vida, casi una generación, al final creo que no es cuestión de idiosincrasia, sino de falta de voluntad política, y de tener una visión de largo plazo.

Me cuentan que cuando don José Figueres Ferrer, quito el aeropuerto de la Sabana, fue criticado, que como hacia eso, que quedaba lejísimos, se imaginan ustedes el aeropuerto hoy en día en ese lugar, y en aquellos tiempos a don pepe lo criticaron por tener visión, manda güevo verdad.
Saludos

Dean CóRnito dijo...

¡Imposible decirlo mejor! El gran problema de la idiosincracia del tico (más allá de la evidente falta de cojones políticos) es esa creencia de que el tiempo no tiene valor.

Si quedamos en vernos a las 7:00 y para eso me tengo que levantar a las 5:30, pues entonces que me espere porque qué pereza levantarse tan temprano, verdad?

O, ahora que el semáforo se puso en amarillo, me voy a adelantar, aunque quede bloqueando la intersección, para quedar ya enfilado en la otra cuadra. No importa que al bloquear la intersección, los que vienen por la avenida se tienen que tragar todo el semáforo en verde sin poder moverse...

¿Y qué me dicen de la superrecontraestupidísima regla de que los carros que chocan se tengan que quedar en el lugar del choque hasta que se aparezca el tombo? ¿En qué otro lugar del mundo no mueven los carros a la orilla para que los demás puedan pasar? Pero como aquí el tiempo carece de valor, la regla sigue en pie después de quién sabe cuántas décadas de causar embotellamientos y pérdidas masivas de tiempo.

En fin, nos vale culo el tiempo, y en particular, nos vale culo el tiempo de los demás. No se trata de meterse en un ritmo de vida como el que dice Tita que tenía en otro lado; uno puede seguir un ritmo más relajado y a la vez respetar el tiempo de los demás. Si tengo una cita a las 3:00 en San Pedro y estoy en San Antonio de Belén, tengo dos opciones: o salgo faltando 2 minutos, me acelero todo en la calle y manejo como un perfecto imbécil, para de por si llegar tarde, o salgo una hora antes, manejo tranquilo y prudentemente, y si llego temprano me da chance de ir a echarme un yodo antes de la cita. ¿Cuál de las dos opciones es más relajada?

*°·.¸¸.° Heidy °·.¸¸.°* dijo...

Tienes tanta razon. A los ticos se nos ha enseñado a dejar todo para Despues, a quedarse callado, y a dejarle todo a los demas...

Que vida

andrés dijo...

Todo para después y no hay escandalo que dure tres dias asi que al se le ocurrio quejarse ante la vagabunderia general o no le dan bola o a los 3 dias nadie se acuerda y la vida sigue.

Creo que mas bien nos forman para pasar por la vida sin quejarnos, sin darnos cuentas de las cosas, como zombis, pensando en ls birras de los viernes y la mejenga de los domingos...

@@@[email protected]@@ dijo...

Muy bien dicho en un comentario anterior, el problema principal del tico es que no le importa el tiempo y menos el de los demás por lo tanto cuando apreciemos nuestro tiempo, lograremos ser más efectivos y cuando apreciemos el de los demás como colectividad en que vivimos el país será cada vez mejor, porque no hay duda de que calidad existe!!

Tita dijo...

jorge: ahora te cuento.... jajajaja, lo que vos a puntas es cierto, lo peor de todo s que se ve como algo normal y nadie hace nada

Terox: sabe que es lo peor, que la noche ques taba escribiendo este post, lo estuve buscano para preuntrle par de detalles, nublados, nubarrones, el caso es que.... eh vae maria. el problema es ese que la vida y el tiempo siguen corriendo y si nos quedamos dormidos, nos pasa la del camaron

Roy: ese es otro problema el pensar en chiquitico, hay gente que sigue pensando en San Josey como un pueblo, y no como la capital que necesita empezar a desarrollarse como sus iguales latinoamericanas y ese tipo de gente que es menos es lo que frena

dean cronito: tocas un punto importante y or el que debo declarar mea clpa. cuando legue a CR todo el mundo llegaba tarde a cualquier cita y eso me ofucaba demasiado, hasta que enalgun moemno decidi que no era justo, ahora yo llego tarde y no me hace sentir bien pero si me evita las piedras que me daban(coleras), ahhh pero lo gracioso es esa gente que usted sabe q son incumplidos como empiezan a llamr histericos cuando uno se les demora 2 segundos

heidy: si, vos lo dijite el problema es que como es facil y comodo uno se acostumbra y le queda gustando

andres: ese es otro detalle, me da risa cuando llego a quejarme en algun lado y la cara o el tono con el que me atienden cuando a los dias quiero saber como va el asunto, es como si no me esperaran de vuelta


@@@[email protected]@@: ese es el detalle cuando emepcesa tener en cuenta que todas esas cosas tambien te afecta, pues ahi las cosas son a otro precio